Transformar a la empresa en un espacio coeducador activo y permanente, conectando la excelencia del aula con los desafíos reales de la industria para formar técnicos capaces de liderar la productividad, la sostenibilidad y la innovación del país hacia 2030.
Formar al técnico del futuro no es una tarea exclusiva del sistema escolar: es una inversión estratégica para la industria nacional. Súmate a Horizonte TP 2030 y formemos juntos los nuevos talentos que impulsarán la productividad, la sostenibilidad y la innovación del país.
Eliminar las barreras de transición laboral, asegurando que el 100% de los estudiantes acceda a prácticas profesionales de alta calidad, con procesos ágiles de evaluación que favorezcan una titulación oportuna y una inserción laboral inmediata o la continuidad de estudios.
“No más trayectorias inconclusas. Hacemos de cada práctica profesional una puerta directa a la empleabilidad formal y al desarrollo de trayectoria laboral”.
Escalar el modelo de formación dual y pasantías tempranas, permitiendo que las plantas productivas e instalaciones de las empresas se conviertan en verdaderos espacios de aprendizaje práctico.
“La formación ya no ocurre solo entre cuatro paredes. Llevamos el aprendizaje al corazón de las empresas, multiplicando el impacto y acortando la curva de adaptación tecnológica”.
Desarrollar e institucionalizar un programa de certificación y reconocimiento para trabajadores y trabajadoras de las empresas, transformándolos en Maestros Guías con herramientas pedagógicas y técnicas de excelencia.
“Empoderamos el capital humano de nuestras industrias para que sea la guía del talento joven, transfiriendo valor, cultura de seguridad y propósito en cada jornada”.
Crear pasantías de actualización técnica y programas de formación continua para docentes en las instalaciones industriales, asegurando que el cuerpo técnico educativo enseñe con los mismos estándares, herramientas y software que utiliza el mercado.
“Un docente conectado con la industria es la clave para un aula del siglo XXI. Invertimos en la actualización de nuestros profesores para garantizar pertinencia educativa permanente”.
Atraer, formar y retener a más mujeres en especialidades industriales y STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), derribando sesgos de género e incrementando sustancialmente su participación en sectores masculinizados.
“El futuro industrial de Chile es inclusivo. Dupliquemos la participación femenina en las especialidades del mañana, construyendo juntos industrias más diversas, competitivas y equitativas”.
Articular la oferta formativa de los liceos en torno a los clusters productivos locales (energía limpia, minería, agrotech, logística, manufactura avanzada), respondiendo de forma ágil a la vocación y necesidades de cada región.
“Pertinencia en el territorio. Alineamos las aulas con los motores económicos del país, garantizando que cada liceo sea un polo de desarrollo para su comunidad y clúster industrial”.
Equipar los establecimientos con tecnología de estándar industrial, redes de conectividad avanzada y la expansión de espacios de prototipado y economía circular (Makerspaces y Eco Makers) financiados en alianza público-privada.
“Aulas que inspiran, equipamiento que transforma. Construimos entornos de aprendizaje de última generación que preparan a los jóvenes para los desafíos tecnológicos e innovadores del 2030”.